El Gobierno del presidente Donald Trump revocó el pasado lunes las disposiciones vigentes desde el mandato de Joe Biden que extendían las salvaguardas contra la discriminación por razón de sexo a la orientación sexual y la identidad de género en las instituciones educativas del país, con el objetivo de reinstaurar el marco legal de su primera gestión.
Según reportó la agencia EFE, la secretaria de Educación, Linda McMahon, confirmó mediante un documento oficial el retiro formal de la normativa de 2024 del registro federal y ratificó la validez de los criterios aprobados durante el primer periodo de Trump, los cuales la administración aplicaba de forma práctica desde enero de 2025.
La regulación aprobada en 2024 fijó una interpretación explícita en la cual la prohibición legal del sesgo sexual comprendía también la orientación de los estudiantes e identidad de género. Dicha pauta buscaba resguardar al personal y a los alumnos de planteles sustentados con fondos públicos de tales tratos discriminatorios.
Retorno a las normativas de 2020
El Título IX, promulgado en 1972 como legislación federal, veta la discriminación sexual en las iniciativas académicas que perciben financiamiento de las autoridades del país.
La norma impulsada por Biden había abarcado en el concepto de acoso por sexo las agresiones contra la orientación e identidad de las personas, además de las conductas violentas de parejas, agresiones de tipo sexual, acoso generalizado y violencia en el entorno doméstico.
A raíz de la determinación comunicada al inicio de la semana, las autoridades educativas regresan a los criterios fijados en 2020, los cuales señalan una delimitación más acotada del acoso e imponen salvaguardas judiciales más severas en favor de los alumnos procesados.