A veces la realidad supera a la ficción, y no de buena manera. Un episodio del programa de televisión Equal Justice with Judge Eboni K. Williams se ha vuelto viral en redes sociales tras ser subido recientemente a YouTube, y el motivo es tan indignante como revelador: un padre de Memphis, Tennessee, demandó a su propio hijo gay por $6,000 dólares porque el joven abandonó un programa de terapia de conversión que él mismo pagó.
La historia es la siguiente. Gregory Talbert descubrió que su hijo Michael, entonces de 17 años, besaba a otro muchacho. Su reacción inmediata fue amenazarlo por mensaje de texto con echarlo de casa si no dejaba de ser gay. Michael, asustado y sin opciones, se disculpó con su padre y prometió “hacer lo que fuera necesario.” Así fue como terminó inscrito en un programa de terapia de conversión de corte religioso, con horario de lunes a viernes de 8 a 5, durante tres meses.
Pero la terapia de conversión no funciona — nunca lo ha hecho. Al mes de iniciado el programa, Michael quiso salirse. Su padre se negó por mensaje de texto: “Gasté $6,000. El dinero no crece en los árboles. ¿Cómo voy a enseñarte a ser hombre si no cumples lo que prometes? Solo sigue las reglas y en dos meses estarás curado.”
Michael eventualmente escapó del programa y se fue a vivir con el amigo que había besado. Su padre lo demandó en televisión para que le devolviera el dinero.
La jueza Williams desestimó la demanda de inmediato, señalando que Michael solo aceptó ir al programa porque tenía miedo de quedarse en la calle siendo menor de edad. Pero fue lo que le dijo directamente al joven lo que conmovió a millones de personas: “Joven, no estás maldito. Eres tan amado y tan valioso como tu padre, tu madre y todos los que tienen el privilegio de vivir en esta tierra. No me importa lo que diga tu papá ni lo que diga alguna estúpida terapia de conversión, que no es más que un fraude y un negocio que se aprovecha de jóvenes vulnerables como tú. Yo te veo. Eres valioso.”
El caso ilustra algo que la ciencia lleva años documentando: las terapias de conversión no tienen ningún sustento científico, están asociadas con depresión, ansiedad, abuso de sustancias y conductas suicidas, y con frecuencia se aplican a menores bajo coacción familiar. Los jóvenes LGBTQ+ tienen el doble de probabilidades de enfrentar situaciones de calle que sus pares heterosexuales, precisamente porque situaciones como la de Michael son más comunes de lo que quisiéramos admitir.
El programa Equal Justice funciona como un arbitraje televisivo, no como un tribunal real. Pero los problemas que expone son muy reales. Y la historia de Michael es un recordatorio de por qué la comunidad LGBTQ+ sigue necesitando visibilidad, apoyo y medios que cuenten su historia.
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