Sameri es madre de cinco hijos. Leo, su cuarto hijo, tiene 15 años y es gay. Con una franqueza desarmante y una calidez que se siente en cada palabra, Sameri compartió con Austin LatinX su experiencia criando a un niño que, desde muy pequeño, supo que era diferente.
Las primeras señales
Sameri recuerda que las primeras señales llegaron cuando Leo tenía entre dos y tres años. Le atraían los tacones, las muñecas, las cosas que culturalmente se asocian con las niñas. Al principio, ella y su esposo pensaron que era algo pasajero.
“Pensábamos que era algo pasajero, que iba a pasar, pero conforme fue pasando el tiempo nos dimos cuenta que no era así.”
La primera preocupación real llegó cuando Leo estaba a punto de entrar a la escuela: el miedo al bullying. Desde entonces, la familia decidió hablar con él de manera clara y directa, preparándolo para lo que, sabían, inevitablemente vendría.
El momento de la confirmación
Aunque Sameri intuitivamente lo supo desde mucho antes, fue a los 10 años cuando Leo les dijo abiertamente que era gay. La familia ya estaba lista.
“Nosotros ya estábamos preparados después de mucho tiempo y siempre lo hemos aceptado, lo hemos apoyado, lo vamos a apoyar toda la vida porque principalmente porque es nuestro hijo.”
Para Sameri, la orientación sexual de su hijo es simplemente parte de quién es él, no un problema a resolver.
“Será que como yo estoy muy adentrada en estos temas y para mí es algo normal — aunque se oiga raro y mucha gente no lo entienda — para mí es su sexualidad, es de él, es suya y siempre se la voy a respetar.”
La familia: amor con proceso
Los hermanos mayores de Leo — un hombre y dos mujeres — lo han aceptado bien desde el principio. El único que tuvo que hacer un proceso más largo fue su hermano mayor de 28 años, quien esperaba tener en Leo a un compañero de fútbol y juegos “de hombres.”
Ante eso, Sameri fue directa con él:
“Le dije: ‘No, si no es gripa, no se le quita. Eso es él, es su personalidad, es así, hay que aceptarlo y quererlo como él es.'”
Leo también recibe apoyo profesional: desde pequeño asiste a terapia con psicólogas, algo que continúa hasta hoy.
La discriminación en la calle
Fuera de casa, la realidad ha sido más dura. Sameri recuerda con especial claridad un episodio en una tienda: Leo, como siempre, se dirigió directo a la sección de zapatos de mujer y se probó unos tacones. Un hombre con su hijo los observó, se rió y dijo una palabra despectiva. Sameri no se quedó callada.
“Como madre que soy, Leona, volteé y le dije también unas palabras antisonantes.”
Pero más que la confrontación, lo que le importó fue el aprendizaje que sacó de ese momento junto a su hijo.
“Le enseñé a mi hijo que ese tipo de personas se les ignora. No hay que ponerse a querer hacerlos cambiar de opinión porque no lo vas a lograr.”
El mayor reto: enseñarle a ser feliz
Cuando Jorge Torral le preguntó cuál ha sido el reto más grande en estos 15 años, Sameri respondió sin dudar:
“Mi mayor reto es enseñarle a que no le importe lo que digan los demás, que él sea feliz. Punto. No hay más allá.”
También te puede interesar: “Mi hija me dijo que es Lesbiana”
Y su definición de misión cumplida es sencilla y profunda a la vez:
“Voy a estar tranquila el día de mañana que yo lo vea feliz con su pareja que él escoja. Habré cumplido mi misión.”
Un mensaje para otros padres
Sameri cerró el programa con un llamado directo a las familias, especialmente a aquellas que aún no han podido aceptar la orientación sexual de sus hijos. Sabe que hay muchos jóvenes que permanecen en el clóset por miedo a la reacción de sus padres, algo que le parece profundamente injusto.
“La educación empieza en casa. No hay mucho que hacer o mucho que decir, solamente una palabra muy importante y muy sencilla: el respeto. Respeto a cualquier persona, cualquier niño con cualquier discapacidad o en este caso orientación sexual. Punto. Eso es todo.”
Austin LatinX es un espacio de diálogo abierto sobre los temas que impactan a la comunidad latina en Austin. Si deseas participar, compartir tu historia o necesitas información sobre organizaciones de apoyo, síguenos en Facebook, Instagram y Blue Sky.
Visita: https://www.outyouth.org










